Cómo navegar con mar de fondo

El mar de fondo, también conocido como mar tendido o mar de leva, es un movimiento de olas provocado por la lejana existencia de un viento en una mar más o menos gruesa. El mar de fondo no lo provoca, por tanto, un viento in situ, sino un viento generado en otra área distinta, pudiendo llegar sus efectos a zonas muy alejadas.

Las características más generales de las olas del mar de fondo son su periodo regular y sus suaves crestas, incluso en algunos casos la ondulación puede no resultar apreciable a simple vista, aunque al navegar se detecta por las cabezadas y vaivenes que da el barco. No obstante, a veces se pueden generar también olas de gran tamaño.

A continuación señalaremos una serie de técnicas, consejos y sugerencias apropiadas para la navegación con mar de fondo:

  1. En primer lugar resulta fundamental una buena previsión que anticipe posibles situaciones de peligro. Siempre que se vaya a salir a navegar es necesario realizar con carácter previo una serie de sencillas comprobaciones, tales como conocer la previsión meteorológica o recabar información precisa sobre el estado de la mar, pertrechando adecuadamente el barco en atención a dicha información.
  2. La naturaleza del mar de fondo exige una navegación con mucha cautela, lo que se conoce generalmente como navegación a la capa, a fin de mitigar el efecto que pueda tener el oleaje sobre el casco de la embarcación.
  3. Si el oleaje generado por el mar de fondo es fuerte (olas de dos o más metros de altura), se impone como mejor técnica la de atacar las olas por las amuras, ya que así se reduce el riesgo de que se produzcan peligrosas escoras que pudieran llegar a hacer zozobrar la nave. En ningún caso se debe romper directamente contra las olas.
  4. Es muy importante acompasar la velocidad de la embarcación a la velocidad a que se desplacen las olas, pues de este modo se atenúa el efecto de los llamados pantocazos (bruscos golpetazos que se producen al caer la nave pesadamente sobre la superficie del agua). La velocidad ha de ser en todo momento la necesaria para sostener el gobierno del buque, en función de cada tipo de barco y diseño.
  5. Si el mar de fondo es fuerte y el barco pequeño, se impone buscar tierra únicamente como referencia, ya que en caso de acercarse mucho se corre el riesgo de encallar o resultar volteados por el oleaje. En cualquier caso, es necesario mantener en todo momento las manos sobre el timón y el cuadro de control de los motores, de tal forma que se pueda responder de forma rápida y eficaz ante cualquier imprevisto.
  6. Para evitar que se produzcan indeseables (y a menudo peligrosos) desplazamientos como consecuencia del oleaje, resulta de suma importancia estibar correctamente el equipo que se lleve a bordo, afianzando bien los objetos grandes y pesados y guardando los más pequeños en cajones y armarios.
  7. No hay que olvidar cerrar a tiempo lumbreras, escotillas y portillos, así como comprobar que todos los grifos de la embarcación se encuentran asimismo bien cerrados.
  8. También se debe cuidar de que no haya papeles u otros objetos que pudieran llegar a obturar el funcionamiento de las bombas en las sentinas.
  9. En caso de que el bamboleo de la embarcación sea muy fuerte, una sugerencia es moverse en cubierta inclinando siempre el cuerpo hacia el interior de la nave, asidos siempre a un punto que sea resistente. Incluso, si es necesario, desplazarse a cuatro patas.
  10. En caso de que la presión del oleaje llegue a abrir vías de agua en el barco, hay que intentar en primer lugar achicar el agua empleando bombas hidráulicas o cualquier utensilio que se tenga a mano (calderos, etcétera), y luego obturar la vía abierta a través de parches de amianto, o por el exterior mediante lonas. Si, pese a todo, la vía no decrece, se debe pedir ayuda de forma inmediata.
  11. Las balsas salvavidas, arneses de seguridad y, en su caso, el bote auxiliar deben hallarse en todo momento dispuestos de forma correcta, listos para poder ser usados en caso de necesidad. Los tripulantes deben llevar puesto en todo momento el chaleco salvavidas.
  12. El mareo puede aparecer con cierta frecuencia cuando se da mar de fondo, debido al continuo vaivén a que se ve sometida la embarcación, por lo que conviene disponer a bordo de pastillas anti mareo.
  13. Hay que ser previsores y, por si el mar de fondo se complica más de lo debido, dejar preparado algún tipo de refrigerio para comer o termos con bebidas calientes, ya que será difícil hacerlo si hay que emplear toda la atención y energía en maniobrar.
  14. En caso de navegar a vela, es conveniente disminuir el foque y la mayor, de tal forma que se consiga mantener el equilibrio entre el velamen.
  15. Asimismo, cuando se navega a vela, es importante alejarse de la costa de sotavento, así como avisar en todo momento a los servicios de guardacostas del rumbo y situación.