Revisión de embarcaciones: Ensayos No Destructivos

Las embarcaciones, ya sea por el mero uso, el desgaste o el paso del tiempo, sufren un deterioro progresivo. Independientemente de que los fabricantes de embarcaciones y de componentes nos garanticen la máxima calidad y garantías en los materiales, es conveniente que, cada cierto tiempo, sometamos a nuestra nave a un ensayo no destructivo (END).

El objetivo de estos ensayos no destructivos no es otro que localizar daños, defectos o deterioro que se haya podido producir en la embarcación. Este tipo de ensayos los llevan a cabo técnicos especialistas que, además de practicarlos en embarcaciones, los realizan en otro tipo de vehículos como aviones o trenes, pero también en otras infraestructuras como puentes o gaseoductos.

Los ensayos no destructivos tienen carácter preventivo. Su función es avanzarse a problemas graves o irreversibles, ocasionados por la corrosión o la falta de mantenimiento, así como otros defectos, que eventualmente, podrían comprometer la seguridad marítima.

Certificar la seguridad de las embarcaciones

Las empresas que prestan servicios de ensayos no destructivos ponen a nuestra disposición herramientas de precisión y tecnología para poder localizar y evaluar aquellos desperfectos que es necesario arreglar para prevenir daños mayores, como el hundimiento o la rotura de la embarcación.

Los técnicos especialistas en ensayos no destructivos están capacitados para realizar pruebas de certifican la estanqueidad de las embarcaciones y la impermeabilidad de la estructura de la nave, con lo que se impide la entrada de agua a su interior, que podría afectar la flotabilidad y resistencia del buque.

Además de las pruebas de estanqueidad, en los ensayos no destructivos se realizan pruebas de mantenimiento e inspección de equipos para detectar fugas, y se revisan los cuadros eléctricos y los sistemas contra incendios. Estas pruebas se realizan independientemente del material o materiales con los que estén fabricadas las embarcaciones o sus componentes, desde el metal hasta otros materiales compuestos como las fibras de vidrio, kevlar, resinas, etc.

Las técnicas de las empresas que realizan ensayos no destructivos son diversas. Una de las más habituales es la termografía, una técnica que consiste en calcular y medir la energía radiante emitida por objetos, con lo que se pueden identificar problemas como las discontinuidades en piezas, ya sean metálicas o no metálicas, sin necesidad de contacto físico con la embarcación o el objeto que se necesite estudiar. Otras técnicas empleadas son los ultrasonidos o las radiografías de uniones soldadas.

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