Ahorra en seguros lanchas retractilando el barco

Indiscutiblemente, hay situaciones en las que será inevitable que tu embarcación sufra algún tipo de daño y tengas que llamar a tu corredor de seguros lanchas para realizar las actuaciones pertinentes. Pero hay otros daños que podrías evitar con un poquito de prevención y tomando ciertas medidas que disminuirían el peso del tiempo sobre tu embarcación.

Por ejemplo, si no vas a utilizar el barco durante mucho tiempo, el retractilado te ayudará a minimizar el impacto de la lluvia y el viento, la suciedad , los rayos del sol e incluso los excrementos de gaviota, que tan dañinos pueden ser para el casco.

¿No sabes qué es exactamente el retractilado? ¡Te lo explicamos! Consiste en envolver la embarcación con un plástico que se calienta con una pistola de calor y adopta la forma de la embarcación; de esta manera, se convierte en una funda “a medida”. Una vez el termo plástico ha cogido la forma deseada, deben realizarse unas cuantas aberturas en zonas por las que no entre el agua para evitar la condensación.

La pistola de calor que se utiliza para calentar el plástico funciona con un quemador de gas y, por lo tanto, alcanza temperaturas muy altas: recuerda protegerte bien las manos con unos guantes de cuero lo más gruesos posible, porque necesitarás unir varias bandas de plástico para poder cubrir todo el barco (el ancho no permite cubrir una embarcación completa con una sola tira).

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Imagen: Compfight

Por qué el retractilado te ayuda a ahorrar en seguros lanchas

Es común pensar que el retractilado solo es necesario para los barcos nuevos cuando salen de fábrica o para utilizarlo cuando vamos a transportar el barco, pero la realidad es otra: si acabas de comprarte una embarcación y la aseguras a todo riesgo, invertir en el retractilado te ayudará a ahorrar en tu seguros lanchas porque mantendrá a salvo muchos elementos del barco.

La teca, los herrajes, la cabullería… Nada está a salvo de las inclemencias del tiempo y el ambiente marino es muy agresivo, por lo que proteger el barco cuando no lo vayas a utilizar reducirá el desgaste y minimizará los daños producidos por aves y demás fauna portuaria.

Antes de retractilar la lancha procura preparar el barco para los meses de inactividad: hibernar el motor, recoger las velas, cargar las baterías y eliminar el agua de las sentinas, por ejemplo, son actividades necesarias si queremos que todo esté en perfecto estado cuando queramos volver a navegar. ¡Solo tendrás que preocuparte de renovar tus seguros lanchas!

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