Tipos de seguros de barcos

Desde hace más de quince años, concretamente desde el 1 de julio de 1999, el Ministerio de Fomento del Gobierno de España obliga a contratar un seguro de responsabilidad civil a todos los propietarios de barcos de recreo y deportivos propulsados a motor, así como aquellos que carezcan de motor y tengan una eslora superior a 6 metros. Es decir, que las embarcaciones a remo o vela menores de 6 metros no necesitan seguro. En cambio, cualquier neumática o semirrígida con motor, a partir de los 2,5 metros de eslora debería tener contratada su póliza de seguro obligatorio.

Esta obligatoriedad también incluye a las motos náuticas. El mercado de pólizas para embarcaciones ofrece seguros de barcos a la medida de cada nave, por ello conviene recibir por parte de profesionales asesoramiento sobre cuáles son los tipos de pólizas obligatorias y cuáles son las voluntarias en cada caso.

Seguros de barcos obligatorios de responsabilidad civil: regatas y barcos extranjeros

El seguro obligatorio cubre la responsabilidad civil que eventualmente puede derivar de los daños materiales y personales en plena navegación o estando la nave atracada en el puerto. Este seguro cubre riesgos como la muerte o lesiones corporales y daños materiales de terceras personas, así como las pérdidas económicas ocasionadas en estos casos. Además cubre los daños a buques ya sea por colisión o bien sin contacto. Salvo pacto contrario, el asegurador asume el pago de las costas judiciales y extrajudiciales inherentes a la defensa del asegurado.

Este seguro obligatorio cubre a los navieros o propietarios de la embarcación, a las personas debidamente autorizadas por el propietario de la nave, y las personas que les secunden. En el caso de las lanchas para esquí náutico, también cubre a los esquiadores que puedan arrastrar la embarcación.

Además del seguro de responsabilidad civil obligatorio, existe un tipo de seguro que también se exige para poder poder participar en competiciones como regatas, pruebas, entrenamientos, etc… Este seguro cubre los daños o perjuicios que eventualmente puedan suceder en situaciones que se consideran diferentes a los de la navegación normal.

seguros de barcos

Según el Ministerio de Fomento, hay un seguro obligatorio de embarcaciones extranjeras que naveguen por mar español. En el caso de que tengan entrada o salida en un puerto nacional, deberán contratar el seguro obligatorio, o bien acreditar que cuentan con un seguro que se ajusta a la legislación española.

Si la autoridad correspondiente nos lo solicita deberemos mostrar el justificante de pago de la prima del seguro, en el que deben figurar el nombre de la entidad aseguradora que suscribe la cobertura, la identificación de la embarcación asegurada, el período de cobertura y la indicación de que se trata de la cobertura del seguro obligatorio. En caso de no encontrarse dicha documentación a bordo, tienes cinco días presentarlo. La navegación de las embarcaciones de recreo que no estén aseguradas en la forma establecida supone una infracción grave.

Seguros voluntarios para embarcaciones de recreo: robo, ocupantes, asistencia…

Las compañías aseguradoras han creado seguros que complementan o amplían aquellas pólizas que son de obligada contratación. Estas pólizas de carácter voluntario tienen como misión incluir otras coberturas que de manera libre pactan el tomador del seguro y la entidad aseguradora. La finalidad es ampliar tanto el ámbito como los límites de la cobertura, incluso hasta alcanzar el seguro a todo riesgo.

Es conveniente pactar las franquicias adecuadas y negociar el coste del seguro, ya que existen grandes diferencias en las coberturas y en los precios de las pólizas. Por ello es fundamental calcular cuál es el valor no sólo del barco, sino también de todos aquellos componentes electrónicos y accesorios tanto náuticos como de seguridad.

En muchas ocasiones, sobretodo en verano, empleamos nuestra embarcación de recreo para invitar a amigos y familiares. Es una buena idea ampliar el seguro de accidentes de ocupantes, que cubre los daños que eventualmente pudieran sufrir tripulantes e invitados, incluyendo fallecimiento, invalidez o lesiones, causados por accidentes a bordo, con sus correspondientes gastos médicos y de todo tipo.

Las compañías aseguradoras suelen ofrecer un Seguro de Asistencia en caso de avería en el mar, de manera que evitará que nos quedemos tirados si el motor se estropea y necesitamos la ayuda del servicio de Salvamento Marítimo. Igualmente, puedes incluir un Seguro de Asistencia en Viaje que cubre además gastos asociados como alojamiento, amarre, facturas médicas, traslado de heridos, etc…

Algunos de los seguros voluntarios también incluyen la reclamación de daños a terceros y la defensa jurídica, con lo que en el caso de que haya que reclamar indemnizaciones, la compañía aseguradora lo hará por nosotros. Como resulta obvio, en el momento en que decides ampliar las coberturas de la póliza de seguro, la prima será más elevada que cuando decides únicamente contratar el seguro obligatorio.