¿Qué modalidades de seguros náuticos existen?

Si tenemos pensado adquirir una embarcación, tenemos que saber que la legislación vigente nos obliga a contratar un seguro para cubrir la responsabilidad civil. Desde el 1 de julio de 1999 están obligados a contratar seguros náuticos los propietarios de embarcaciones de recreo, y esto incluye también a las motos náuticas.

Según consta en la web del Ministerio de Fomento, el seguro obligatorio tiene por objeto cubrir la responsabilidad civil derivada de los daños materiales y personales, así como perjuicios que sean consecuencia de ellos, que por culpa o negligencia se causen a terceros, al puerto o a las instalaciones marítimas, como consecuencia de colisión, abordaje y, con carácter general, por los demás hechos derivados del uso de embarcaciones en las aguas marítimas españolas, así como por los esquiadores y objetos que éstas remolquen en la mar.

El ámbito subjetivo del seguro obligatorio abarca por un lado a los navieros o propietarios de embarcaciones de recreo o deportivas, a las personas debidamente autorizadas por el propietario que patroneen las mismas, así como a las personas que les secunden en su gobierno y los esquiadores que puedan arrastrar la embarcación.

Seguros para barcos de responsabilidad civil obligatoria

De todas maneras, existen varios tipos de seguros para barcos. A continuación exponemos algunas modalidades de seguro que puedes contratar.

Por un lado está el seguro obligatorio de embarcaciones españolas. Este seguro, como dice el nombre, es de obligada contratación. Según recoge la legislación vigente, cualquier naviero o propietario de una embarcación de recreo en España debe de tener un seguro que cubra la responsabilidad civil que se deriva de la navegación de su embarcación o embarcaciones, tanto en pleno ejercicio de la navegación como en el mismo puerto cuando la nave esté atracada.

El seguro para barcos obligatorio cubre varios riesgos, entre otros: la muerte o lesiones corporales que se puedan producir también en terceras personas, daños materiales a terceros, pérdidas económicas consecuencia de dichos daños y daños a otras naves que se hayan producido tanto por colisión como con o sin contacto.

Habitualmente, a no ser que se haya pactado lo contrario, cuando haya que hacer frente a costas judiciales o extrajudiciales inherentes a la defensa del asegurado, tendrá que ser el propio asegurador el que deberá hacer frente al pago de las mismas. Este tipo de seguro, como es de carácter obligatorio, lo ofrecen todas las compañías de seguros.

seguros náuticos

Algunos seguros voluntarios que amplían las coberturas

Además del seguro de responsabilidad civil para embarcaciones de recreo, si tenemos pensado participar en competiciones deportivas, deberemos contratar un seguro adicional. En una competición se multiplica el riesgo de sufrir accidentes o percances, ya que la distancia entre nave y nave es menor y en una regata todo puede suceder.

Normalmente los clubes náuticos y los organizadores de eventos deportivos ya informan a los participantes que se inscriben de que es necesario que suscriban un seguro adicional especial, que está destinado a cubrir la responsabilidad civil de las personas que intervienen en la regata. El precio de este tipo de seguros depende de si aseguramos la embarcación para una sola regata o si bien contratamos un seguro que cubra este riesgo para todo un año.

Igual que sucede con los coches, las motos, etc.. hay gente que quiere tener las espaldas bien cubiertas y elige contratar un seguro que le cubra algo más que lo que es meramente obligatorio. Las compañías aseguradoras han creado una serie de seguros náuticos que cubren circunstancias y casos más allá de los habituales. Por ejemplo, los seguros para barcos a todo riesgo, que amplían el ámbito y los límites de la cobertura básica, para mayor tranquilidad del propietario de la nave.

Finalmente hay otro tipo de seguro, del que probablemente no habremos oído hablar y que afecta a las embarcaciones extranjeras que quieran entrar en aguas españolas. La legislación vigente obliga a los navieros y a los propietarios de las embarcaciones extranjeras que navegan por mar español o que entren en un puerto nacional a que contraten como mínimo el seguro obligatorio, o a que acrediten un seguro internacional equivalente.

Como vemos, la industria aseguradora ha creado productos y servicios a la medida de los aficionados a la náutica. Convienen saber qué tipo de seguros son obligatorios y cuáles son opcionales, y en función de ello saber cuáles tenemos que contratar sí o sí, y cuáles son prescindibles. Consulta siempre con expertos en seguros náuticos.