10 cosas a tener en cuenta antes de contratar el seguro de tu barco

Elegir un seguro de barco no es una tarea sencilla. En el mercado existen muchas compañías que comercializan seguros para embarcaciones, pero todos los productos aseguradores son diferentes y el desconocimiento puede llevarnos a no escoger el más adecuado para nuestra embarcación.
El precio no debería ser el mayor condicionante para la elección del seguro de un barco. El mar es muy imprevisible y entraña muchos más riesgos que la tierra firme, por lo tanto hay muchos factores que deberíamos analizar antes de elegir un producto u otro.
Con el fin de ayudar a tomar la mejor decisión, resumimos en 10 claves todo aquello que hay que considerar antes de firmar el contrato de seguro.

1. Analiza tus características como patrón y el tipo de navegación que vas a realizar

El seguro ha de adaptarse lo mejor posible al tipo de navegación al que estás habilitado según la titulación obtenida. En un principio no suele tener las mismas necesidades de seguro un patrón de navegación básica que un capitán de yate o un patrón profesional de embarcaciones de recreo.
El patrón de navegación básica necesitará un seguro que le dé cobertura para aguas costeras y cerca de su puerto base. En cambio, un patrón profesional puede necesitar un seguro que le dé cobertura en aguas de todo el mundo y en travesías oceánicas.
SI tu titulación te habilita exclusivamente para la navegación a motor, tus necesidades de seguro serán diferentes a las de un patrón que tenga habilitada la navegación a vela y que probablemente hará un tipo de navegación y uso del barco diferente.

2. Valora el tipo de embarcación que vas a asegurar

El año de construcción es un factor determinante a la hora de contratar un seguro con daños propios incluido.
Las compañías aseguradoras van a tener muy en cuenta ese dato para el cálculo de la prima y dependiendo del año de construcción declinarán el asegurarlo con garantía de daños propios o te pedirán que presentes un peritaje reciente que demuestre el buen estado de la embarcación.
También será clave para establecerte una franquicia mínima para daños.
Otro de los puntos a tener en cuenta es la eslora de nuestra embarcación: a más eslora, más valor del barco. Además se incrementan las probabilidades de que nuestros vecinos de amarre sean embarcaciones de la misma eslora o superior y, muy probablemente, tengan un precio elevado. Esto encarece el importe del seguro por la probabilidad de que le causemos daños por responsabilidad civil.
Por ejemplo si nuestros vecinos de amarre son barcos caros, deberíamos contratar un seguro de responsabilidad civil voluntaria, ya que el seguro obligatorio de responsabilidad civil limita las reclamaciones por daños materiales a 96.162€, una cantidad que en muchos casos puede ser insuficiente para cubrir los daños causados, sobre todo en casos de incendio.

3. Ten en cuenta cómo vas a amarrar tu embarcación

Tu seguro ha de estar adecuado al tipo de amarre o fondeo que vayas a utilizar.
Las necesidades de seguro no van a ser las mismas para una embarcación fondeada en un puerto deportivo con pantalanes fijos, que en otra con pantalanes flotantes. Tampoco será lo mismo un fondeo en boya o si guardamos nuestra embarcación en una Marina seca o en un garaje de nuestra propiedad.
En el caso de que varemos la embarcación habitualmente en tierra, hemos de tener en cuenta que el seguro obligatorio solo garantiza daños a terceros cuando la embarcación está a flote. Es decir que para cualquier daño que se pueda causar a un tercero hemos de contratar un seguro de responsabilidad civil voluntaria.
Si nuestra embarcación está fondeada en una boya, hemos de confirmar que nuestro seguro cubre los daños propios a la embarcación mientras esta esté fondeada en una boya, y hay que comprobar si existe alguna limitación temporal dependiendo de la estación del año y del tipo de vigilancia que exista sobre ese fondeadero de boyas. Es habitual la exclusión de cobertura de embarcaciones fondeadas en boya fuera de la estación veraniega.

4. Elige tu modalidad de seguro náutico más adecuada

En Nautia Seguros recomendamos siempre como mínimo contratar un pack de seguro que incluya la responsabilidad civil obligatoria, la responsabilidad civil voluntaria, la defensa y reclamación, así como la asistencia marítima. Es el mínimo que recomendamos para estar bien cubiertos con un seguro básico de barco.
Otra de las garantías que recomendamos es incluir la remoción de los restos de la embarcación en caso de naufragio. Suele ser una operación cara que, si por desgracia sucede, se agradece contar con un seguro que garantice el reflotamiento y la remoción de los restos. Las autoridades marítimas, o cualquier organismo público, nos obligará a retirar esos restos contaminantes de la costa.

5. Contrata garantías adicionales

Temporales marítimos, rayos, lluvias torrenciales, robos de la embarcación o de cualquiera de sus accesorios electrónicos… son solo algunos de los múltiples riesgos que existen durante la navegación, así como durante su estancia en puerto. Teniendo en cuenta esto y que los barcos no suelen ser baratos, es recomendable valorar la posibilidad de incluir una garantía de seguro que incluya la pérdida total y el robo de la embarcación y/o de sus accesorios.
El coste de esta ampliación dependerá del año de construcción de nuestro barco, de su valor, del valor de los accesorios que lleve y del tipo de puerto en el que esté amarrada.
Hay que tener en cuenta que si no existe vigilancia en el puerto donde amarramos el barco, podemos encontrarnos con una exclusión de cobertura en caso de robo de la embarcación o de sus accesorios, o si sufrimos una pérdida total por culpa de un temporal.

6. ¿Existe el ‘todo riesgo’ en un seguro de barco?

No es muy habitual, pero sí que empiezan a comercializarse diversos seguros a todo riesgo, los llamados en Inglés ‘All Risk’. La principal característica de este tipo de seguros es que te garantizan cualquier tipo de daño. Hay que ser cuidadosos y antes de contratar un seguro de este tipo hay que leerse todo el listado de exclusiones de cobertura, porque siempre las hay.

7. ¿Qué tipo de seguros con garantías de daños propios son los más habituales?

Tradicionalmente en España se han comercializado dos tipos de seguro con garantías de daños propios incluidas: las cláusulas españolas y las cláusulas inglesas.
Las cláusulas españolas son un tipo de seguro de los llamados de riesgos nominados, es decir, te incluyen un serie de riesgos definidos en el contrato. Si el accidente sufrido no está en ese listado de coberturas, no existirá cobertura de seguro.
Las cláusulas inglesas son un tipo de seguro que se basa en las ‘Institute Yacht Clauses’. Una de las principales ventajas de este tipo de seguros es que es el mismo en cualquier compañía aseguradora (a excepción de pequeños cambios que pueda aplicar cada asegurador). Esta tipología te garantiza principalmente los riesgos o peligros del mar.

8. Ahorra con una franquicia

Si queremos proteger nuestra embarcación con un seguro muy amplio, pero no queremos asumir un alto coste en la prima, una buena solución es contratar un seguro con franquicia para daños propios. Esta no se aplicará ni en responsabilidad civil, ni en asistencia marítima (no es nada frecuente).
Si aceptamos una franquicia, le estamos indicando a la compañía aseguradora que nuestra intención no es estar aperturando partes y reclamaciones de forma habitual y por ese motivo acceden a hacernos un importante descuento en el coste del seguro.

9. Revisa la zona de navegación que vas a necesitar

La zona de navegación es un punto crítico en los seguros de las embarcaciones. Revisa cuál es el límite de tu contrato de seguro. Si navegas en España, el más habitual es el de Aguas de la Unión Europea y hasta 200 millas del litoral español y portugués. Pero este límite cambia en cada compañía aseguradora. Algunas te cubrirán solo en el Mediterráneo, otras te incluirán la travesía a Canarias y, en el caso de que quieras hacer navegación oceánica -cruzar el Atlántico, navegar por el Mar Caribe, por el Océano Indico o Pacífico-, has de negociar con tu compañía aseguradora la ampliación de límites de navegación ya que en muy pocos casos lo tendrás incluido en tu seguro de forma automática.

10. Déjate asesorar por un experto en seguros náuticos

Hay muchos factores que influyen en el tipo de seguro más adecuado para cada embarcación, para cada patrón y para cada tipo de navegación.
Debido a la complejidad y a las diferentes opciones existentes en el mercado, con la ayuda de un buen corredor de seguros especializado en seguros náuticos podrás encontrar de una forma más rápida y sencilla el tipo de seguro más adecuado para vuestro barco. ¡Confía en Nautia Seguros!