Cómo navegar con brújula por el mar

La aparición de la brújula como medio para orientarse aparece debido a la falta de referencias que existen en el mar cuando se navega. Para orientarnos empleamos normalmente señales, algunos objetos de referencia, montañas, etc., que nos permitan determinar en un mapa nuestra posición y de esta manera saber en qué dirección debemos continuar nuestro avance para alcanzar nuestro objetivo. Pero, ¿qué pasa cuando lo único que se ve en el horizonte es agua? Esta es la situación que se da cuando se navega, no se cuenta con ningún punto de referencia.

En un primer intento por encontrar esa referencia a la que aferrarse para poder avanzar en la dirección correcta se utilizaron los cuerpos celestes. El movimiento aparente del sol sabiendo que el sol sale por el este y se pone por el oeste ha sido utilizado durante mucho tiempo por los navegantes en sus viajes. Pero este método tiene una serie de limitaciones siendo la principal que en días demasiado nublados no es posible emplear el sol como referencia ya que su visibilidad es muy reducida. Se hacía necesario disponer de un nuevo método de orientación que no dependiese de las condiciones meteorológicas.

La invención de la brújula se fija en China en el siglo I. Existe un libro de la dinastía Song donde se hace referencia a un pez de hierro que indica el sur flotando en un bol de agua que se puede considerar como la primera referencia a este instrumento. A Europa la brújula no llegó hasta el siglo XII. En un principio se creía que la brújula funcionaba debido a la acción de la brujería y de ahí el nombre que adoptó este instrumento de orientación, brújula es un diminutivo de bruja. Desde finales de la Edad Media y hasta mediados del siglo XIX se creyó que la aguja de la brújula se movía debido a la acción de una gigantesca montaña de hierro o de Magnetita situada en una isla a la que se le denomino Rupes Nigra.

La brújula es un instrumento que permite determinar direcciones horizontales o rumbos, es decir, que hace posible saber qué dirección hay que tomar para navegar en dirección norte, sur, este, noroeste, etc. La brújula está formada por un imán en forma de aguja que gira sobre un eje y siempre marca el norte magnético que se localiza relativamente cerca del polo norte geográfico. Para calcular rumbos este instrumento cuenta con una rosa de los vientos también conocida con el nombre de limbo, lugar donde se representan los puntos cardinales. Este limbo gira hasta señalar el norte, posición en la que se queda quieto. Está dividido en los grados que tiene una circunferencia, es decir, 360 grados. Cuando se ubica el norte se puede decir que estará a un determinado número de grados, lo mismo con el este, etc. Lo único que se hace con la brújula de forma muy resumida es medir un ángulo respecto al norte magnético y a partir de ahí seguir una dirección. Para seguir esa dirección se utiliza lo que se denomina como línea de rumbo que es una línea fija que atraviesa la brújula por la mitad.


Para utilizar correctamente la brújula cuando se navega se deben seguir los siguientes pasos que harán posible determinar nuestra posición, así como el rumbo a seguir para alcanzar nuestro destino:

  • En primer lugar se debe colocar la brújula en posición horizontal. En esta posición es en la cual este instrumento puede marcar la posición del norte. Es importante colocarla correctamente, en posición horizontal, ya que de otro modo se pueden cometer errores de orientación importantes.
  • Para colocar correctamente la brújula se recomienda emplear una superficie plana que hace posible que la aguja se mueva libremente. Una vez colocada la aguja imantada comenzará a oscilar.
  • La aguja se detiene marcando la dirección del norte magnético. En ese momento se debe girar sobre nosotros mismos, hasta que el rumbo que se quiere seguir se encuentre en línea con nosotros y con la línea roja de rumbo que posee la brújula. Los usuarios expertos, para poder definir el rumbo, calculan la cantidad de grados que existen entre el norte y el punto hacia el que se dirigen, en el sentido de las agujas del reloj.

Algunos consejos importantes cuando se utiliza la brújula son:

  • Se necesita orientar correctamente la brújula sobre el mapa, con la flecha de dirección hacia el punto de destino.
  • Se debe orientar la flecha del norte del limbo hacia el norte del mapa.
  • La brújula no debe moverse, debe mantenerse quieta y no seguir un rumbo con la brújula en la mano ya que en movimiento la brújula no encuentra correctamente el norte. Las medidas deben realizarse siempre con la brújula quieta.
  • Es importante emplear un mapa donde figure el lugar donde nos encontramos y al lugar donde se quiere ir.

La brújula es un instrumento que resulta vital para poder orientarse y conocer la dirección correcta que llevará al lugar de destino al que se quiere llegar.